Cuerpo Perfecto...No Existe!

Ultimamente, me he topado con comentarios negativos en las redes sociales sobre el cuerpo de varias figuras publicas. Algunos de estos comentarios o criticas vienen hasta de profesionales de la salud y el ejercicio, lo que me provoca reflexionar sobre el papel de nuestra sociedad en la obsesión por un cuerpo perfecto.

Este tipo de morbo hacia las imperfecciones físicas en artistas siempre ha existido, y quizá hasta yo en alguna ocasión he sido culpable de ello, pero es ahora que he llegado a tomar mas conciencia sobre como esta fijación nos afecta a todos.

Desde que comencé mi carrera en el mundo de fitness, he notado como las mujeres estamos de una forma u otra obsesionadas con el físico. Esto se puede dar en aquella mujer que solo ve sus defectos, en aquella mujer escultural que solo define su valor por su cuerpo, y en la manera en que observamos a otras para admirar su belleza o señalar sus imperfecciones.

Claro que es muy valido reconocer la disciplina y esfuerzo de aquellas personas que lucen un cuerpo espectacular. También hay que reconocer que el sobrepeso afecta la autoestima y salud de quien lo sufre. Sin embargo, si es posible encontrar un punto intermedio en el cual no sea necesario tener un físico perfecto para estar sano y feliz.

El cuerpo de la mujer es muy diverso por sus factores genéticos, hormonales, culturales y emocionales, lo que hace la misión de obtener un cuerpo ideal mas complejo que el simple seguir una dieta y rutina de ejercicios. Si bien lo anterior, definitivamente ayuda a mantenernos saludables, no todas estamos hechas bajo el mismo molde.

Por ejemplo, dos mujeres bajo el mismo programa de nutrición y entrenamiento pueden aun así tener cuerpos muy distintos. Alguna tendrá mas predisposición a la celulitis, mientras que otra tendrá anatomía de caderas mas estrechas o pecho mas grande, piernas mas largas, o mejor proceso metabólico para quemar grasa o crear mas músculo, etc..

Quien mejor ejemplo me ha dado sobre la aceptación del cuerpo femenino en todas sus formas, no ha sido una mujer sino un hombre: mi esposo. No siendo yo celosa, me he maravillado de como el encuentra atractiva tanto a la curvilínea cantante Cristina Aguilera, como a la muy delgada actriz Gwyneth Paltrow, como a la musculosa tenista Serena Williams, y como a la “ni muy muy, ni tan tan” de su esposa, o sea yo.

Asi como mi esposo me ha dado el ejemplo de que toda mujer es bella en su originalidad, invito a las mujeres a elevarnos en lugar de señalarnos, a los profesionales del fitness a motivar en lugar de intimidar, y a todos a apreciar nuestro cuerpo que a pesar de sus imperfecciones, esta vivo! Cuidemos nuestro cuerpo como se merece, no por aceptación social, sino por amor propio y salud.